Connect with us

Prensa del Sur – Noticias de último minuto

El escalofriante testimonio de Jacqueline Yáñez en último capítulo de Mea Culpa

Policial

El escalofriante testimonio de Jacqueline Yáñez en último capítulo de Mea Culpa

La mujer de 37 años, condenada por un horroroso secuestro, reveló que su hija de 22 está en la misma cárcel. «No es una buena persona», dijo.


Afirmó que «Me voy a ir pronto» de la cárcel femenina de Puerto Montt.  

«Sí, fui violenta desde niña. Hasta el punto de llegar a pegarle a mis compañeros. Peleaba por cualquier cosa, era muy agresiva. Lo más grave que hice fue cuando le pinché el ojo a una niña con un lápiz», con este relato, Jacqueline Yáñez, inició una extensa charla con Carlos Pinto en el tercer capítulo de «Mea Culpa: El regreso».

Desde la cárcel femenina de Puerto Montt, la mujer condenada por los delitos de secuestro simple, lesiones graves, porte ilícito de arma cortante y homicidio frustrado simple, habló por primera vez en televisión tras liderar un horroroso caso que conmocionó a la comuna de Río Negro en 2017.

Luego de rememorar su infancia y adolescencia, marcada por su «oficio» de mechera, la joven de 37 años -condenada a 20 en 2019- respondió la primera pregunta del periodista: «¿Nunca pensaste que era un camino errado?», se puede leer en La Cuarta.

Hija en la cárcel

Consultada sobre las dos hijas que tuvo en su juventud, Yáñez reveló que «una está aquí en la cárcel. La mayor. Tiene 22 años, está en el módulo de la población penal».

Eso sí, aclaró que la relación es nula. «No sé, es que yo tengo mucha rabia contra ella. Siempre quiere ser víctima en todo, no es una buena persona», dijo, para luego justificar su decisión de abandonarla: «Ella no sabe el por qué yo no pude criarlas».

«No me nace darle cariño», complementó.

En relación a su tercera hija, una niña de 8 años que fue fruto de otra relación amorosa, Jacqueline le contó a Carlos Pinto que «a mi hija chiquitita la amo. Cuando me ve, me abraza y me besa. Me dice que me va a esperar y que va a estudiar».

Fue en este contexto que que surgió una de las declaraciones más impactantes de la entrevista. «Me voy a ir pronto, porque hago conducta y porque tengo fe en el Señor. Yo no pretendo ser evangélica ni católica, mi creencia, lo que yo creo, es mío (…) Yo tengo un cambio, he cambiado mucho», aseveró.

En la misma línea, indicó que «me he comido la comida de muchas personas -como se habla aquí- y no he reaccionado, porque si hubiese sido la misma de antes, pego con lo que tenga».

Detalles del crimen

Respecto al secuestro y tortura que protagonizó junto a tres amigos en 2017, Jacqueline Yáñez recordó que al primer sujeto capturado «lo empezamos a torturar, lo humillamos. De ahí mis compañeros le empezaron a pegar, mi cuñado me dijo ‘se quiso arrancar’, y tomó un cuchillo, y se lo entierro en la pierna. Le pegó una patada en la boca y le dije ‘¿así que te querías arrancar?’. Ahí se le cayeron los dientes. Yo consumía jarabes, clonazepanes, esa es mi droga».

Sobre el ataque con un hacha, la mujer rememoró la escena: «Al lado mío había un hacha que no tenía tanto filo, porque si hubiera tenido filo le cortó el brazo. Le pego el hachazo, él pone el brazo y le hice una herida».

«Mi mente estaba entre hacer cosas buenas o cosas malas. Mandé a comprar aguja, alcohol, hilo (para curarlo). Su boca estaba hinchada y ahí la ‘flaca’ (su amiga) empezó a pegarle», detalló.

Posteriormente -contó la condenada- «el Cristián (otro de los involucrados en el secuestro) pilló unas tijeras y dijo ‘ya, a estos hueones los torturamos y después los matamos’. Los pescó y les cortó las orejas, la ‘flaca’ le cortó el pelo a su ex pareja y de ahí seguimos pegándoles. Al dueño de la casa lo mandamos que hicieran dos fosas para enterrarlos. Yo les dije que los íbamos a matar y enterrarlos en el patio. Nos pedía que los soltáramos, que no nos iban a denunciar».

Destacar que cuando el crimen estuvo a nada de concretarse, la acción de un testigo clave permitió la irrupción de Carabineros y la detención de todos los involucrados.

No le creen

En la última parte de la entrevista, la mujer aseguró estar arrepentida. Entre lágrimas, explicó que «yo sé que no me van a creer, que me van a juzgar, aquí me van a juzgar las chicas, pero a mí no me importa porque yo estoy contando mi realidad y estoy arrepentida de verdad».

Junto con ofrecer perdón a uno de los sujetos torturados, Jacqueline extendió la rogativa para su hija menor. «Yo nunca tuve intenciones de dejarla sola. Yo era una muy buena mamá, nadie puede decir que no lo era. Me refiero a mi hija menor», cerró.

Pese a su emoción, los televidentes no creyeron en su arrepentimiento lo que manifestaron en redes sociales.

Advertisement

Lo más visto


To Top
SALTAR
SALTAR